lunes, 13 de octubre de 2008

La opinión NO es noticia

Los grandes diarios del mundo tienen un número reducido de columnistas fijos (New York Times: 11; Telegraph: 36; Washington Post: 26), algunos contribuyentes casuales que escriben sobre temas especializados y un ejercito de reporteros, editores y fotógrafos. Estos últimos son los que contribuyen a buscar y a difundir las noticias y son la columna vertebral del periodico.

En El Espectador (y un poco menos en El Tiempo) pasa todo lo contrario. Tienen un ejercito de columnistas que suma cerca de ciento diez plumas de todos los colores -todo un pavo real- y una guerrilla paquidermica de reporteros que a duras penas alcanza para cubrir una noticia por fuera del perímetro urbano. Todo bajo el lema de que la opinión es noticia. Pues no, la opinión no es noticia, la opinión es fácil, tal fácil que hasta yo opino. Tan fácil que las versiones online de los diarios nacionales estan repletos de columnistas "online", blogueros, y comunidades que opinan sobre todo.

Las noticias son hechos, y para escribir sobre hechos toca salir del escritorio, entrevistar personas, buscar en archivos, viajar al monte . Las masacres, por ejemplo, son hechos. Pero en este país los medios cubren este tipo de hechos con diez años de diferencia y ahí ya no son noticia, son historia. En este momento, como lo cuenta Adam Isacson (sí, un gringo sentando en Washington D.C.), hay serios disturbios en el Cauca y El Tiempo ni lo anota. Tal vez presenten una crónica completísima dentro de diez años. Chévere.

19 comentarios:

doppiafila dijo...

Hola Pelaez, estoy de acuerdo contigo: es un fenomeno muy triste... Mitad de columnistas y el doble de reporteros inteligentes e independientes: que rico seria! Saludos, Doppiafila

Anónimo dijo...

Alejandro, no estoy de acuerdo!!

(jajaja aunque quien sabe: sera por eso que escribo menos columnas?)

No, en serio, creo que el problema no son los columnistas sino los editores y duenhos de periodicos, que son los que fijan los criterios de la prensa.

Cuando uno examina como funciona la cosa, el diagnostico es que el periodismo colombiano se dedica en un alto % al cubrimiento de futbol, novelas, conejitas, actores y para la seccion roja lo que los franceses llaman "faits-divers". Ese es el problema.

En cambio, que haya muchos columnistas es preferible a que haya unos elegidos (se acuerda como era El Tiempo cuando solo escribia Poncho, Abdon, Lucy Nieto, y los amigos de los Santos y accionistas del diario?)

saludo,

O-lu
http://socioenlinea.blog.lemonde.fr/

Martín Franco dijo...

No estoy de acuerdo, Peláez. Coincidimos, sí, en que el eslogan del periódico no es el más apropiado, pues una cosa es opinión y otra noticia. Pero no me parece que la opinión sea fácil. Quizá entendiéndolo como usted lo hace, sí: cualquiera puede opinar, vaya y venga. Pero un lector sabe bien a quién creerle y a quién no, y le aseguro que al columnista con credibilidad se le hace cada vez más difícil opinar, por todo lo que sus palabras implican. ¿O acaso usted le da igual valor a lo que dice Poncho Rentería que a lo que escribe Abad Faciolince o Alejandro Gaviria? Por lo demás yo no le veo nada de malo a que un periódico tenga muchos columnistas de opinión; después de todo, uno escoge a quién lee y, si no le gusta, pues lo pasa de largo. ¿Es preferible, entonces, que haya pocos y siempre los mismos? Así suene a viejo cliché de facultad de periodismo, entre más puntos de vista haya sobre los temas, mucho mejor. Ahora, que un tipo en Washington cubra algo que aquí ni se toca, eso sí es grave. Pero ésa ya es otra historia y la opinión nada tiene que ver ahí. Perdone, pues, pero una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.

Ernesto Martel dijo...

La opinión puede ser fácil o dificil, según el rigor de quien tenga el privilegio y la responsabilidad de una columna semanal. Y la opinión, no cabe duda, es necesaria: es la pieza fundamental para poner contexto el alúd de información que inunda las páginas del periódico. En las páginas de opinión de los medios colombianos hay de todo: desde columnas serias como las de Alejandro Gaviria, Rudolph Hommes o Eduardo Posada Carbó, pasando por los desvaríos ideológicos de Antonio Caballero o Fernando Londoño, hasta las banalidades y la pereza de D´artagnan, Maria Jimena Duzan, Daniel Samper Ospina o el inefable Poncho. Pero no cabe duda de que el tiempo que el lector promedio dedica a leer las páginas de opínión es muy superior al tiempo que destina al resto del diario/revista, lo cual habla bastante del interés que la opinión suscita.

El asunto no es tanto que la opinión sea fácil o dificil; el asunto, sencillamente, es que es un recurso muy barato. Es el caso de El Espectador: atiborran sus páginas con columnas escritas por personas de variado pelambre, sin incurrir en mayores gastos. Sin embargo, rara vez hacen el mismo esfuerzo para ofrecer crónicas o reportajes de largo alcance, contando para ello con periodistas bien preparados y bien remunerados, porque eso sí vale plata. Ahí está el ejemplo de las elecciones gringas: mientras que diarios argentinos, brasileros y españoles tienen desde ya a más de tres personas cubriendo todos los detalles del acontecimiento, nuestros medios le delegan la responsabilidad al corresponsal de siempre de Washington, que se limita a reproducir la información que sale en otros medios.

Con tacañería es imposible ofrecer un buen producto, pero gente como los de Planeta y los Santos, que ofrecen un periódico a lo sumo mediocre pero aún muy rentable, no están dispuestos a dejar de percibir un centavo menos en utilidades. Por eso los "ejércitos" de periodistas están cada vez más diezmados y menos motivados.

Maldoror dijo...

De acuerdo en que la capacidad investigativa y de reporteria de los periodicos es bastante mediocre. También estoy de acuerdo en que tienen muchos columnistas (¡conté 63 en El Tiempo! Aunque no sé cuantos de esos eran columnistas fijos y cuantos ocasionales). Pero también lo que hay que mirar es cuantas columnas publican por día, que es distinto a cuantos columnistas tienen. No creo que en eso los periodicos de acá tengan más columnistas en promedio que un periódico extranjero.

Apelaez dijo...

Creo que la palabra "facil" no era la adecuada. Mucho mejor, barato. Aunque son fáciles en el sentido de que no requieren investigación, entrevistas, viajar, etc. Un columnista, bueno, malo, regular, se sienta una tarde y despacha el tema. El cubrimiento a fondo de, digamos, una masacre, requiere un poco más de trabajo, si quiere, de trabajo físico como para no entrar a la discusión de que los columnistas piensan mucho y compensan con eso. Yo espero de un periodico principalmente que cubra las noticias bien, a fondo y con buen estilo. Para eso se requiere plata y gente. Lo normal, entonces, sería que la relación entre columnistas y repoteros fuera, no sé,de 1:5 para arriba. Digamos que si la cosa fuera así, el Espectador necesitaría como 500 reporteros. ¿Será que los tiene? Lo dudo.

Sobre que es mejor tener 120 puntos de vista diferentes. Pues no sé, yo prefiero, 20 bien buenos (como Gaviria o Abad) y uno que otro esporádico que comente temas específicos; que 120 de los cuales un número grande no es muy chévere pero que capturan los recursos que podrían ir a pagar una buena crónica o una investigación bien jalada. Eso si son gustos supongo.

En el fondo, como dice Ernesto, el asunto es económico. Es más rentable tener un periodico cargado de opinión que uno que le jale a la investigación periodistica.

Apelaez dijo...

Ah, por cierto. A mi Poncho me gusta, me gusta mucho.

Apelaez dijo...

Yo había pensado la cosa desde la relación entre el número de columnistas y el aparato investigativo. Pero Maldoror y todos tienen razón en ver el tema pensando en la relación entre pocos o muchos columnistas fijos. La verdad no se bien si prefiero un periodico como el NYtimes que tiene poquitos fijos y frecuentes, acompañados por "contribuyentes" ocasionales. Creo que eso me gusta más. Un nucleo duro con pocos columnistas excelentes, y un recubrimiento más amplio compuesto por personas que escriben esporádicamente sobre temas específicos. Con ese esquema se oxigena el periodico con "nuevas miradas", y también se cultiva un nucleo excelente y experimentado. Además, se abre la posibilidad de que un contribuyente esporádico se gane el derecho a pasar al nucleo duro.

El esquema del Espectador de tener muchos fijos creo que combina es problemas. No oxigena, porque todos son fijos; y tampoco cultiva un grupo excelente, porque todos estan en la misma posición.

JOHAN BUSH WALLS dijo...

Pienso que tiene usted razón, por ejemplo, en Guatemala no hay un solo columnista de opinión que valga la pena, están en los diarios porque son amigos de los dueños y opinan de acuerdo a los intereses del grupo que los patrocina. Y si es fácil para ellos opinar, porque dicen cualquier cosa, hacen copy paste, reproducen lo que oyen en los cockteles, chismean, y creo que lo mismo debe pasar en Colombia.

Ese tipo de opinión no puede ser noticia.

Salú pue.

Martín Franco dijo...

Con respecto al primer comentario, amigo Peláez, creo que sigue usted teniendo un problema: insiste en meter opinión y noticia en un mismo costal. Y ésas son cosas diferentes, dos oficinas separadas de una misma empresa. Desconozco cómo será la cuestión monetaria en El Espectador, pero creo no equivocarme al suponer que hay mucho columnista ‘Ad Honorem’. No creo que le paguen a ese reguero de gente: no hay de dónde sacar tanta plata. Obvio, debe haber muchos que reciben jugosos cheques, pero otros… lo dudo. Tampoco me cuadra eso de que la opinión no requiere “investigación, entrevistas, viajar, etc”. Al contrario: mire usted cuánta investigación hay en las columnas de, digamos, un Daniel Coronell o un Samper Pizano. El buen columnista –y más en Colombia– debe tener un fuerte sustento detrás de los 3 ó 4 mil caracteres que escribe. Lo que se ve, para recurrir al viejo ejemplo, es la punta del Iceberg nomás. De nuevo, el cubrimiento de una masacre es otra cosa que también requiere investigación y fuentes y blablablá, pero en donde no entra la opinión. En fin, el tema está sabroso y tiene mucha tela de dónde cortar pero ya como que me pasé. Saludos, socio. Ah, amigo Johan: acá en Colombia, pese a todo, sí hay muy buenos columnistas.

Apelaez dijo...

Don Martín. Correcto, creo que muchos de los columnistas del espectador no deben cobrar. Por eso digo que la opinión es barata. Por lo menos desde una óptica financiera.

No creo que con la otra oficina, la de la reporteria y demás, ocurra lo mismo. Ahí cubrir la cosa cuesta: viaticos, salarios, pasajes, etc. Cubrir bien cubierto un asunto en Iscuandó cuesta mucho más que una columna (ni hablar si la columna es ad-honorem). Por eso es que es razonable meterle la ficha a la opinión. Menos inversión y buenos retornos. Podrán ser oficinas separadas, pero el balance (financiero) es el mismito.

Sobre la investigación en las columnas le admito que cuando escribía pensé en Coronell. El man claramente investiga, pero sus piezas estarian mejor en un formato más extenso que en una columna, pero bueno. Daniel Samper no investiga un carajo, o bueno, a mi no me parece. Por último, estas columnas investigadas y viajadas y con visitas al monte, no suman ni el 1%. Son un caso marginal.

Camilo Jiménez dijo...

Un asunto conexo es la ausencia de editores de opinión en nuestro medio periodístico. Las columnas del NYT son tan carnosas porque están escritas por personas competentes, pero también en algunos casos lo son porque el periódico tiene un editor especializado en el género de la opinión. Ese editor señala temas, enfoques, fuentes; conversa con el columnista, le sugiere cambios significativos o simplemente rechaza la columna si no llega al estándar que busca el periódico. Alguna vez conté ciento cuarenta y pico columnistas en El Espectador. Con un editor en esa sección la mitad volarían a otros medios de la casa (Cromos o Shock-ante, por ejemplo) o se irían a freír espárragos, y la otra mitad se esforzaría por llegar a cuatro mil caracteres que digan de verdad algo de manera inteligente y pertinente.

Apelaez dijo...

Camilo: Hace un tiempo tuve un blog en la revista dinero y despues coincidí con la editora de nuevos medios en un foro sobre blogs. Básicamente le dije que seria chevere que los editores estuvieran mas pendientes de uno, corrigiendo lo maluco, y sobre todo retroalimentando al que escribe. Que no bastaba con abrir un hueco en la página web. Ella contestó que eso coartaría la libertad de expresión de los que escriben y iria en contra de la frescura, etc etc.

Estoy de acuerdo con usted, un editor (en el NyTimes los blogs tambien tienen editor) podría mejorar sustancialmente las columnas de opinión. A veces la gente confunde calidad con libertad, o como diria un adulto mayor: libertad con libertinaje.

Camilo Jiménez dijo...

En nuestro medio la opinión es sagrada, así la diga Fernando Londoño o Poncho. Un editor de opinion competente no trataría de cambiar las opiniones o principios del columnista: más bien le ayudaría a que le queden mejor las columnas. O le ayudaría al periódico (y en últimas a los lectores) al rechazar columnas blandengues.

Julián Ortega Martínez dijo...

Alejandro, en lo básico estoy de acuerdo con usted, pero hay que aclarar que el eslogan de "la opinión es noticia" de El Espectador se lo inventaron cuando se convirtieron en semanario hace como 7 años. Fue una decisión para poder sobrevivir, convirtiéndose casi en una revista semanal impresa en formato de periódico, lo que a la larga le permitió recuperarse.

Desde luego, cuando decidieron regresar a diario, buscaron mantener ese enfoque en el impreso (tiene muy pocas 'noticias' y más bien tiene 'análisis' y artículos 'de fondo'), mientras que la parte noticiosa supuestamente se va para la versión en internet, que está compuesta por apenas 15 personas más o menos. En parte creo que le están apuntando al "futuro de los medios impresos". Aún es muy temprano para saber si efectivamente ese camino es el correcto.

Algunos blogueros residentes en Europa se ponen 'intensos' con el cuento de que los blogueros deberían irse a cubrir masacres, como si fuera tan sencillo. Es gente que idealiza demasiado a los blogueros, máxime en un país tercermundista y tropical como este.

No obstante, el media blackout sobre la situación de los indígenas es grave, y debo decir que entre los medios mainstream que he visto, El Espectador es uno de los "menos peores".

(Por cierto, en la bandera de El Espectador figura Nicolás Rodríguez como 'coordinador de opinión'; y al "ejército de reporteros" hay que mencionar a las agencias de noticias).

Julián Ortega Martínez dijo...

Quise decir "y al "ejército de reporteros" hay que agregarles las agencias de noticias".

Apelaez dijo...

Muy bueno su comentario julian, gracias por los datos y estamos de acuerdo. Creo que ser coordinador de opinion consiste más que nada en recolectar las columnas y estar pendiende de que los columnistas entreguen a tiempo. Sin duda no es un editor en todo el sentido, pero la verdad no sé que hace el señor rodriguez y me podría equivocar

Julián Ortega Martínez dijo...

Ala, acabo de recordar que en alguna parte leí o escuché que a los columnistas 'de planta' de El Espectador (los que escriben "siempre": Molano, Bejarano, Gaviria, Yamhure, etc.) sí les pagan. A los que escriben ocasionalmente o una sola vez, por lo general no.

juglar del zipa dijo...

ah, ese man jiménez cómo es de chistoso, ala. activista del derecho de los editores a sobrevivir.