sábado, 7 de junio de 2008

La noble taxonomía de las víctimas

El asunto de las victimas ha sido uno de los temas predilectos de la izquierda y del activismo académico colombiano en los últimos años. La izquierda, o mejor, los que se autodenominan como "de izquierda", tan sensibles, tan humanos, se preocupan por los que sufren. Marchan con pancartas a favor de las víctimas, fundan ONG´s para asistir a las víctimas, se ponen camisetas con la foto de las víctimas. Le encanta la palabra víctima, porque ellos también son victimas, o mártires, o santos.

Pero pausa. ¿Cuales víctimas? De dientes para afuera estos voceros del sufrimiento hablan a nombre de todas las victimas, de las víctimas a secas. Si acercamos la lupa, hablan de las victimas del conflicto. Si la acercamos otro poco, de las victimas de los paramilitares y, en últimas, de las victimas de crímenes de estado (porque los paramilitares SON El Estado). Nuestros amigos no defienden a "las víctimas", defienden a SUS víctimas.

Esta muy bien que se ocupen de un grupo particular de victimas y concentren sus esfuerzos y recursos en esa tarea. El problema es que abusen del término y se cobijen en un concepto amplio, cuando en realidad sólo les interesa una parcela. Es como si un grupo encargado de proteger a los lobos de la estepa siberiana se vendiera a si mismo como "protector de los mamíferos". Claro, el lobo es un mamífero y también pertenece a la infraclase Eutheria y al orden Carnivora, pero ustedes saben a lo que me refiero: el lobo de la estepa es una especie marginal dentro de los mamíferos.

La disputa semántica -o taxonómica- parece baladí. Ya dirán que Cepeda y compañía usa la palabra víctima porque es muy largo decir: victimas de los grupos paramilitares sometidos a la Ley de Justicia y Paz. Pero el asunto semántico tiene efectos prácticos complicados. Para empezar, invisibiliza al resto de las victimas del crimen y concentra la atención, los recursos y la asistencia en un grupo importante, pero pequeño en relación con el universo.

El esquema nacional basado en la utilización limitada del concepto de víctima ha terminado definiendo a la víctima por el perpetrador del daño. Se es víctima, no por haber sufrido un daño derivado de un crimen, sino porque el crimen lo cometió tal o cual grupo armado.

Los activistas, en su afán por obtener resultados concretos (principalmente plata), han colaborado en la exclusión de los que verdaderamente no tienen voz. Excluidos de los beneficios de ser "víctima" están los niños violados por fuera del conflicto, los acuchillados por las pandillas de Ciudad Bolivar, la Comuna 13 o Siloé, los mutilados por intermediarios de la guerrilla y todo aquel que no tuvo la fortuna de sufrir a causa del fuego paramilitar.

Coda. Paradojicamente, a los activistas les preocupa que en los considerandos del Decreto de Reparación Administrativa de las victimas se haga mención al principio de solidaridad y no al principio de responsabilidad del Estado por los daños sufridos. Cómo si a una víctima le importara semejante maricada.

12 comentarios:

wilberth yesid lucumí dijo...

yo creo que en su momento lo dije y no me cansaré de repetirlo, en malpais son tan despreciables: los mamertos como lo son los oligarcas, los paramilitares como lo son los guerrilleros, los sindicatos como lo son los gremios, los liberales como lo son los conservadores, los catolicos como los del el resto de iglesias, los iguazos de ruana como los de corbata...ES CUESTION DE MEDIRLOS A TODOS CON LA MISMA VARA como quiere usted sugerir

Anónimo dijo...

La "maricada" tiene implicaciones enormes que usted al parecer no alcanza si quiera a vislumbrar.
1. Está usted muy descontento con la asimetría moral que hay con el tratamiento y la consideración de las víctimas del conflicto. Pero parece ser que está usted también mirando para donde no es. Su argumento aplica, pero en contra suya. Poca memoria tiene usted si cree que esta país no ha considerado a las víctimas de las guerrillas. ¿Recuerda tal vez una multitudinaria marcha en febrero? ¿Recuerda un despliegue de noticias permanentes en los últimos 10 años sobre la barbarie de la guerrilla? Repórteme usted, de cuatro o cinco años para atrás, algún reporte sobre víctimas del paramilitarismo o del Estado. Si logra encontrar alguna, la proporción con relación a las demáses mínima. Entonces el cuentico de la lupa es falso, lo único que se busca es superar una asimetría moral que data de años atrás, y que ha operado en la dirección contraria a la que usted señala.
2. Independiente de quien sea el victimario, el Estado en muchas ocasiones tendrá también responsabilidad sea por acción o incluso por omisión. Si se tomara el trabajo de leer las CINCO sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en las que se condena al ESTADO como violador de derechos humanos en alianza con el paramilitarismo, verá que la sola omisión del Estado en garantizar la vida, la seguridad y la libre locomoción de sus ciudadanos, le genera responsabilidad. Entonces ojo, la "maricada" no es tan maricada.
3. En caso de que no lo sepa, los desmovilizados de las guerrillas también pueden acogerse a la Ley de Justicia y Paz, y por ende, se pueden regir por el decreto de reparación. Ahora, ya que antecedió un masivo proceso de desmovilización paramilitar, lo lógico es que en este momento sean las víctimas del paramilitarismo las que reclamen sus derechos, no? Cuando la guerrilla se baje del monte (no entremos en la discusión de cómo es mejor bajarlas de allá), pues las víctimas de la guerrilla podrán reclamar sus derechos masivamente. Por ahora, sus victimarios no tienen ánimo de reconciliación, pero eso de ninguna manera obsta para que en este momento sí se levante la voz por las otras víctimas.
4. Tiene usted razón en que la asimetría moral con las víctimas de un lado o del otro es un acto reprochable. Pero hombre, no generalice. Por esa rabia anti-izquierda y anti-ONG es que defender los derechos humanos en Colombia es más peligroso que cualquier cosa. La mejor manera en la que usted podría contribuir es complementando, no despotricando. El acto de agrupar en un mismo costal a todas las ONG's y a todos los defensores de derechos humanos, hasta cierto punto es inocentemente ingenuo, pero más allá de eso no es otra cosa que un irresponsable e insensato llamado a la violencia. De hecho, esa asimetría moral es más bien practicada por el gobierno con mucho ahínco: toda la presión y el esfuerzo para establecer una reparación decente ha venido de la Corte Constitucional, de ONG's nacionales e internacionales y de la oposición. Y recuerde, la reparación establecida aplica para ambos tipos de víctimas.
5. Sobre lo que usted llama la "utilización limitada del concepto de víctima", eso sí que es retórico y no hay punto alguno en eso. La identificación del victimario tiene importantes efectos en el proceso de reconciliación. De alguna manera hay que identificar al victimario, pero eso de ninguna manera desconoce el crimen perpetuado y sufrido. Y créame que las víctimas, más allá de quién fue su perpetuador, tienen muy clarito cuál fue el delito o la atrocidad que sufrieron.
6. Existe una clara diferenciación sociológica entre las víctimas de uno u otro grupo armado. Solo la menciono brevemente. Las víctimas de las guerrillas suelen ser grandes terratenientes, finqueros, políticos, personalidades. Mientras que las de los paramilitares suelen ser campesinos rasos. Esto claramente tiene sus matices, y no es una cuestión de exclusividad, pero sí es una clara tendencia demostrada. La diferencia es puramente sociológica, pero no moral ni jurídica. Toda víctima tiene los mismos derechos. Otra cosa MUY diferente, es que para unas víctimas sea más difícil reclamar sus derechos que para las otras. ¿Necesita el Presidente Uribe, víctima de la guerrilla que asesinó a su padre, aprender a leer y escribir para tan solo conocer sus derechos? ¿Necesita un abogado de defensoría pública para que se los ayude a reclamar? Yo no digo que todos los derechos sean transables, pero me parece que si ha habido alguna sobre-exposición o sobre-énfasis en algún grupo de víctimas, no ha sido algo desdeñable o deliberado como usted lo imagina.

S.

Carlos dijo...

Apelaez: En su escrito yo creo que usted no tiene en cuenta la posible politización de estos movimientos de victimas. Yo he visitado sus paginas web y encuentro muchos articulos y paginas mas relacionados con promover ideas de izquierda la oposición a Uribe, que de verdad al tema de las victimas.

No creo que usted sea tan ingenuo para haber pasado por alto eso. Pero me parece curioso que no lo haya mencionado.

Anónimo dijo...

El tema, de fondo, claramente tiene un trasfondo político, y es el manejo de la transición del conflicto a la paz. En esos escenarios, se debe buscar siempre una fórmula entre los extremos de la paz total a costa de la justicia (juzgamiento de los responsables, verdad, reparación), y de una justicia feroz que no convenza a los victimarios a conceder la paz. Y esa ponderación, es por supuesto un asunto político y de conveniencia.

Otra cosa es que eso se use para otros fines. Es cierto que existen varias ONG's tan guerreristas como Uribe, que se aprovechan del tema para otros fines. Pero lo que considero clave del asunto es no satanizarlas a todas ni generalizar tan de buenas a primeras, menos en un contexto como el nuestro.
S.

Apelaez dijo...

Señor S. Tomese una valeriana. Además, pensé que ya no me leía.

Le cuento. Primero, derecho a reparación tienen todas las victimas del conflicto que cumplan ciertos requisitos (para eso lease el decreto de reparación por via administrativa). De hecho, eso no es nuevo, antes existía bajo el "Programa de atención a las víctimas de la violencia" coordinado por Acción Social. Y además, como usted lo dice, todas las victimas pueden acudir a la justicia ordinaria para exigir reparación (a la civil o la contenciosa). Eso no es novedad.

Si, también estoy consciente que el asunto de las victimas del conflicto se estructura alrededor de la "justicia transicional". Y si, también se que se lo copiaron de Suráfrica. Y sí, se que reparar a las victimas es importante en un proceso de reconciliación. Pero a que usted no sabe las diferencias practicas entre ambos sistemas. Por un lado, en surafrica estaba claro el monto de las victimas a reparar y los recursos disponibles, además estaba clara la fecha de corte. En Colombia no pasa ni lo uno ni lo otro. No se sabe el numero de victimas y menos el presupuesto necesario. Segundo, en Colombia no hay fecha de corte. En consecuencia, en este pais coexistirán dos categorias de victimas hasta el infinito: las victimas del crimen (sin derechos ni programas ni reparaciones administrativas) y las victimas del conflicto (con muchos derechos y programas). Y se continuará utilizando la palabra víctima de manera genérica ocultandose a la verdadera mayoría de victimas que son las que estan por fuera del "conflicto". Ah, y por cierto,Suráfrica (como Israel en donde se presentó tambien la misma dicotomía entre victimas) cuenta ahora con una política integral para la asistencia de las victimas. (que es lo que no tiene este país).

En Colombia la asimetria no está entre las victimas de la guerrilla y las victimas de los paras. La asimetria está entre las victimas del crimen y las victimas del conflicto. Porque resulta, querido amigo, que si a usted lo mutila una bala paramilitar (o fariana), usted tiene mil y un derechos, mil y un programas de atención financiados con recursos públicos. Tiene procesos judiciales especiales, reparación administrativa, reparación simbólica, asistencia de diferente tipo. Si usted, en cambio, tuvo la mala suerte de sufrir a causa, digamos, de la Oficina de Envigado o del JEGA o de una pandilla de Ciudad Bolivar. Pues hermano, a rogarle al mono de la pila, porque las normas colombianas lo considerarán como una victima escoria, una victima de segunda y, en consecuencia, tendrá que buscar la reparación en la justicia ordinaria y la asistencia quien sabe donde.

Por otro lado. La diferencia "sociologica" entre las victimas de la guerrilla y la de los paramilitares solo está en su cabeza. Vaya y mire las estadisticas de las victimas de la guerrilla a ver si la mayoría son "terratenientes" y cosas por el estilo. Usted cree que los niños reclutados a la fuerza son "terratenientes"?, o los campesinos mutilados por las minas son "personalidades"? Más bien echele una mirada a eso y no caiga en esa trampa, esa si, "sociologica" de creer que la guerrilla concentra sus esfuerzos en los "ricos" y los paras en los "pobres".

Sobre la maricada. Pues si, palabra ofensiva, tal vez la he debido cambiar. Pero creame que cuando usted es una víctima no le importa si el estado le esta girando el cheque por "solidaridad" o por "responsabilidad", lo que importa es que le gire el cheque.
Y además, el estado tampoco va a ser tan imbécil de aceptar ex-ante la responsabilidad por omisión del deber de garantizar la seguridad en esos casos. Además, no pues que el asunto era de "reconciliación"? O acaso la reconciliación tambien implica que el Estado se declare responsable por todas las victimas del conflicto?

wilberth yesid lucumi dijo...

"dotor" machete: no sea pingo y no se deje manosiar....deje intacta las "maricadas" esas y mejor convenza al mamerto trasnochado que un PAIS SERIO, EN UN PAIS DE VERDAD: la ley es igual para todos........EL CRIMEN se combate con fuerza pública y desde el código penal y se previene con ASISTENCIA E INVERSION SOCIAL....la direccional de izquierda o derecha que pretenda darsele a A LA VIOLENCIA O A LA CRIMINALIDAD constituyen un vicio jurídico de nulidad (NO SOY LEGULEYO, NI TINTERILLO)

Marcela dijo...

Alejo creo que en este artículo si se te salio lo uribista. Es sectario y discriminatorio, esto me recuerda la tan afamada frase de los que no están conmigo están contra mi; o peor aun las estupidas e incendiarias vallas que se encabezan con “los Colombianos de bien”…

Por favor hacer semejante división tan retrograda entre izquierda y derecha es como devolvernos a que los hombres son fuertes y las mujeres somos débiles, que los hombres no tienen ni idea de cocinar porque lo de ellos son las labores fuertes, por favor, eso si es estupido, todo esta revaluado. Me precio de conocer hombres que cocinan muy bien, y no por eso son menos hombres. Igual no necesitas de ser de izquierda o de derecha para conmoverte por el dolor ajeno, para abanderarte en la defensa de los derechos de TODOS o para querer ponerle voz a los que no pueden hablar por las circunstancias del país. Sin embargo con ese sectarismo sinsentido si lo hacemos somos una partida de izquierdistas, mamertos, comunistas (cuando en Colombia hay todo menos comunismo o ¿Dónde ven el Congresista por el partido comunista?), desadaptados e inconformes; y dicha definición para unos cuantos encaja con la descripción mental que tienen de persona peligrosa y dañina para sus fines o su lucha, y es así como en Colombia se convirtió en una práctica de alto riesgo la defensa de los derechos humanos.

Con comentarios al parecer tan inofensivos como el tuyo lo único que hacemos es enfrascarnos en discusiones sin sentido entre los muy cómodos ciudadanos que tenemos la dicha de tener solucionas nuestras necesidades mínimas (según el considerado subjetivo de mínimas) y dedicarnos a verborrear a través de nuestro PC con otros “ciudadanos” sobre el deber ser de las cosas desde nuestras limitadas posturas políticas, arreglándole la vida a el resto de COLOMBIANOS que por estar tratando de sobrevivir el día a día no tiene tiempo de hablar por ellos mismos ni mucho menos defender sus derechos, ni sus gustos o preferencias.

Por otro lado te refieres al adefesio ese del decreto de reparación administrativa, por favor, se nota que no has yodo a las victimas, pues todo lo conviertes en dinero y no es así, piensas que a las victimas (en general) lo que les interesa es la plata; estas muy mal. ¿O es que hay dinero que le cubra a una familia el tener que ver como asesinan a su padre los desplazan y tienen que vivir como la escoria social en una ciudad grande lejos de sus tierras y su vida? NO, les dan una plata, pero eso no les va a quitar de la mente lo sufrido. O ya que tu quieres traer a colación las victimas del crimen (como las llamas) ¿Estaría reparada la victima de un acceso carnal violento con N salarios mínimos? NO, siempre tendrá que vivir con ese recuerdo y ese dolor, y para ella más que con la plata se sentirá reparada el día que sienta que se hizo justicia, que se condene al culpable.

El decreto lo que trae es una tasación previa, cual lista de impuestos, murió alguno de sus padres o de sus hijos o su compañero se le da tantos salarios, que perdió una mano, una pierna son tantos salarios. Por favor, es horrible, inhumano y lejano al deseo de las victimas, pues sin alguien se tomara la molestia de escucharlas, ellas quieres es saber la verdad que los victimarios acepten que fueron ellos, saber donde se encuentran los cadáveres, poder cerrar ese circulo de dolor y terminar el duelo, para ellas si reciben dinero por el esposo, el padre o el hijo muerto es como ponerle precio a la vida de ellos y la vida no tiene precio, y el tiempo de dolor e incertidumbre que han pasado tampoco.

Estoy de acuerdo con el Señor S en cuanto a que no se trata de que se este privilegiando a las victimas de los paramilitares, por favor primero estamos en un proceso de “verdad justicia y reparación” que por ahora se lleva a cabo sólo con los paramilitares y segundo es cuestión de darles por primera ves reconocimiento, pues desde las primeras guerrillas hasta acá se han hablado y publicado sobre las victimas de estos, pero sobre las victimas de los paramilitares o del estado hasta hace muy poco se empezó a hablar de ellos, y no porque antes no hubieran. ¿Alguien sabe los nombres de los mil y tantos muertos que confeso uno de los jefes paramilitares? ¿No verdad?

Apelaez dijo...

Depronto el post es sectario y discriminatorio y usa un tono maluco para con los izquierdistas razonables. En eso tiene razón.

Sobre la reparación monetaria de las víctimas, me gustaría que leyerá lo que efectivamente ocurrio en Sudáfrica, que viene siendo más o menos lo contrario a lo que usted argumenta. Allá, las victimas (o sobrevivientes del apartheid como les gusta llamarse), afirmaron estar literalmente mamadas de esperar la reparación a punta de simbolos: monumentos, himnos, disculpas públicas, etc. Allá querian era cash, billetico, platica. Sin embargo, tambien es claro que las reparaciones simbolicas son importantes, pero eso esta en el decreto!!! y en la ley!!

Jorge Alberto dijo...

El debate sobre las víctimas es más que pertinente, y las distintas posturas planteadas anteriormente son plausibles y dignas de análisis. Lo que sí resulta inconcebible, e incluso intolerable, es que alguien, a estas alturas del partido (o del conflicto), salga con la siguiente aberración:

"Existe una clara diferenciación sociológica entre las víctimas de uno u otro grupo armado. Solo la menciono brevemente. Las víctimas de las guerrillas suelen ser grandes terratenientes, finqueros, políticos, personalidades. Mientras que las de los paramilitares suelen ser campesinos rasos. Esto claramente tiene sus matices, y no es una cuestión de exclusividad, pero sí es una clara tendencia demostrada."

Deduzco que "S", el autor de semejante despropósito, es un alemán o danés, con aceptable dominio del castellano, que no recibe información del conflicto desde 1993 y que, a lo sumo, piensa que la verdad revelada sobre Colombia es la que reportan, a su amaño, Alfredo Molano y Carlos Lozano. Porque de lo contrario no se explica que alguien crea que los miles de secuestrados de las Farc, como soldados y policías. son "personalidades" o "terratenientes". O que las decenas de miles de niños reclutados son del Nueva Granada o del Anglo, que en vez de botas Machita lucen unas flamantes Dr. Marteens . O que las víctimas de Bojayá estaban, el día anterior, en un agradable condumio en el Gun Club, sucursal Quibdó.

Además de las cifras oficiales (verosímiles o no), están los documentados estudios, libros o novelas de Eduardo Pizarro, Eduardo Mckensey, Alfredo Rangel, Malcolm Deas, Rafael Pardo, Fabio Sánchez, Marco Palacio, Patricia Lara, Eduardo Posada, Román Ortiz, Andrés Ladrón de Guevara o Germán Castro Caicedo, entre muchos otros, con los cuales podrá corroborar que el maniqueismo de tan descabbellada afirmación constituye una afrenta repugnante contra las miles de víctimas pobres que sufren una guerra de la que no son arte ni parte. Es más: si hay una crítica recurrente contra las Farc, desde las exquisitas tribunas de la izquierda citadina, es que, en vez de masificar el conflicto entre la oligarquía, se ensañaron cruel y torpemente con los pobres.

Lo mejor, entonces, es que "S" se vaya a exponer su "clara tendencia demostrada" en coloquios a los que asistan Piedad Córdoba, Rodríguez Chacín, Gustavo Larrea y la mexicana esa del bombardeo en Ecuador (sí, ésa, la golfa que le usurpó el bozo a Pancho Villa y que fue portada de Semana). Allí sí cosecharía aplausos.´Sería, acaso, el único escenario en el que todavía no se exigen escrúpulos para manipular la verdad.

Anónimo dijo...

jorge alberto, aunque para ud sea yo un guerrillero y aunque ya me haya mandado expatriar, agradezco su comentario. como lo hice explícito, es solo una tendencia y tiene sus matices. aunque tiene usted razón en que eso ha cambiado en los últimos años. pero el punto es que como ya se comentó, las víctimas hoy visibles son las de las paras y eso no es por simple escándalo de las ONGs. es más, es una reivindicación que se esperaba desde hace años.
S.

Jorge Alberto dijo...

S: El reproche es únicamente sobre la supuesta "tendencia" mencionada. Es un reproche sobre el argumento; no sobre la persona que lo esgrime. Lamento que haya entendido que lo estaba graduando de guerrillero y que lo estaba invitando a emigrar. Y lo lamento porque, si hay algo despreciable de los furibistas, es su tendencia a catalogar de guerrillero a todo aquél que no firme el referendo para perpetuar a Álvaro III en el poder. Aunque, si se fija bien, a mi también me podrían incluir en la guerrilla por afirmar que las principales víctimas de la violencia son los pobres y no los ricos. De las mentes calenturientas de un país tan polarizado cualquier interpretación se puede esperar.

Lo cierto es que comparto algunos de sus demás argumentos que refutan lo afirmado por el dueño del blog. Lo que sí tengo que rechazar, por coherencia y sanidad mental, es que las víctimas de guerrillos y paracos se puedan discriminar según los ingresos, y que, mientras que los segundos son unos fascistas que oprimen al pueblo raso, los primeros son una especie de Robin Hood que escogen a sus muertos, mutilados y secuestrados con pinzas. Ése es, precisamente, el falso argumento que les venden a los ígnotos estudiantes de primer semestre de la Nacional para justificar que unos, supuestamente, son menos malos que otros. Hubiese sido bien dificil que los más altos estandartes de la izquierda más rancia de Latinoamérica, como Eduardo Galeano y Fidel Castro, hubiesen rechazado expresamente la lucha armada en Colombia si las víctimas fueran, mayoritariamente, oligarcas. Y, como ya lo afirmé anteriormente, las leyes de las probabilidades y la prolífica evidencia nos indican que resultaría bien dificil que uno de los mutilados por las minas sea Lolo Sudarsky en una fiesta de pareos, o que a José Gabriel o a Lilly de Scarpetta los fulminen un cilindro de gas a la salida de una frijolada en Rosales. No: son los pobres los que llevan mayoritariamente del bulto. Los victimarios son los mismos: paracos, guerrillos, pandillas, narcos, terratenientes decimonónicos y un largo etc.

Jorge Alberto dijo...

PD: Claro, hay excepciones como las del Nogal, y los secuestros en Neiva y Cali. Pero son excepciones que confirman, y no desvirtuan, la regla general: los jodidos con el conflicto son, sobre todo, los pobres,