lunes, 4 de febrero de 2008

Oda a la lechuga batavia

Hace rato que no uso en mis ensaladas la lechuga batavia. Para los que no saben, esta lechuga es una bola de hojas verdes apretadas y claritas muy popular como adorno en los restaurantes estancados en el tiempo como La piazzeta. A medida que avanza la globalización de las modas culinarias -o del esnobismo- retrocede lentamente el consumo del otrora arquetipo de la lechuga.
Hoy en los supermercados encontramos lechuga crespa, crespa morada, lisa, escarola rizada y rúgula. Ya no esta bien visto hacer ensaladas de batavia: es un tanto vulgar. La moda es usar un mezclum de todas las variedades de las asteráceas, salvo claro, la batavia. Lentamente esta bola verde se está convirtiendo en un símbolo del pasado, de lo mañé. Va para el cajón de las cosas no sofisticadas, de los anti-símbolos de status.

Probablemente como dicen por ahí, la moda circular nos traerá de nuevo a la batavia, una batavia renovada lista para desbancar a sus hermanas flacas. Mientras tanto, La Piazzeta seguirá acompañando sus platos estancados con la más barata de las lechugas. Y yo la compraré como símbolo de resistencia.

1 comentarios:

claudia dijo...

divetido el artículo amor